El derbi frente a la Kultu comenzó con un ambiente espectacular y mucha intensidad desde el pitido inicial. Ambos equipos salieron muy enchufados, conscientes de lo que estaba en juego en un partido siempre especial.
Los locales empezaron llevando la iniciativa y esa presión tuvo recompensa pronto. En el minuto 11 de la primera parte, Tasio aprovechó una buena jugada en ataque para batir al portero rival y poner el 1-0 en el marcador, desatando la alegría de la afición en un derbi que ya prometía emociones fuertes.
Tras el descanso, la Kultu salió con más agresividad y consiguió empatar el partido en el minuto 8 de la segunda parte, poniendo el 1-1 y devolviendo la tensión al encuentro.
Poco después llegó una oportunidad de oro para los locales. El árbitro señaló penalti a favor y Peru asumió la responsabilidad desde la máxima sentencia. Sin embargo, el lanzamiento se marchó alto por encima del larguero, dejando escapar una ocasión clara para volver a adelantarse en el marcador.
El derbi entró entonces en una fase muy disputada, con mucha intensidad y nervios en cada jugada. Cuando parecía que el empate sería el resultado final, llegó el momento decisivo. A falta de solo dos minutos para el final, Ibai apareció en el área para marcar el 2-1, desatando la locura en el campo y en la grada.
Un gol agónico que dio la victoria en un derbi muy peleado ante la Kultu, decidido en los últimos instantes y que quedará en el recuerdo de los aficionados.